Vengo a escribir otra vez sobre la despersonalización, pero esta vez desde un lado "no malo".
Estoy muchísimo más calmadx que los otros días, y si bien, ahora mismo, mi cabeza es un desastre y tengo las ideas sobre todo super dispersas, siento que tal vez escribiendo acá pueda ordenar un poco lo que me pasa.
Soy unx ser super pensante, todo el tiempo. Es algo que no puedo evitar y realmente aprendí a vivir con esto. A veces me estresa demasiado que mi mente no pare un segundo, pero puedo sacar cosas buenas de eso.
Aunque no sé, realmente en este momento no sé si puedo diferenciar lo bueno de lo malo.
Todo es una percepción propia, absolutamente todo. No entiendo cómo puede haber una realidad o verdad absoluta sobre algo.
Mis pensamientos sobre todo cambian todo el tiempo. Lo que antes me parecía algo completamente inhumano y enfermo, ahora me es algo completamente normal.
En parte es esto también, no me siento humanx, por lo que no puedo tener pensamientos humanos. No puedo aceptar absolutamente nada de la humanidad para hacerlo propio, porque no es algo que yo sea. Es algo que está fuera de mi alcance, y prefiero que sea así.
Normalmente la humanidad y normalidad es algo que me asusta. La gente suele hacer cosas, sentir cosas e identificarlas, pero para mí eso es algo completamente imposible.
No puedo identificar algo que me pasa, porque no sé si es eso realmente.
No puedo catalogar algo como amor, porque lo que hoy es amor para mí, mañana es algo totalmente distinto. No puedo catalogar algo como tristeza, porque siempre encuentro algo peor. Siempre encuentro algo que lo supera, a todo, y que cambia completamente mi forma de ver las cosas.
No puedo decir que algo es real, qué me lo asegura? Solamente yo puedo asegurarme que algo es real y si quiero hacerlo. No necesito hacerlo, no necesito una realidad para sentirme bien.
Eso. No necesito una realidad para estar bien.
No necesito estar bien.
No necesito dejar de llorar.
No necesito dejar de estresarme.
No necesito nada, nadie necesita nada. Todo son decisiones.
Lo que hago y, creo temporalmente que necesito, no es más que una decisión. No es más que una percepción del momento.
Yo puedo decidir estar bien. Puedo decidir dejar de llorar. Puedo decidir dejar de estresarme.
Puedo decidir desprenderme completamente de la realidad y empezar algo nuevo en mí mismx.
Sentimientos nuevos, cosas nuevas, actividades nuevas.
Toda necesidad es parte de el cuerpo, todo lo que se necesite es parte del cuerpo, porque se impone socialmente que unx tiene que "necesitar" cosas para funcionar.
Unx necesita tener estudios. Unx necesita estar con alguien. Unx necesita decidir un género. Unx necesita estereotipar cosas. Unx necesita comer. Unx necesita dormir.
No.
Unx no necesita nada. Ni siquiera a unx mismx.
El cuerpo es quien necesita cosas. Y yo no soy un cuerpo.
Yo soy algo más allá de eso, yo soy una esencia, yo soy mi alma, yo soy mis decisiones, yo soy mi mente. Yo soy mis impulsos, yo soy mis sentimientos, yo soy mis pensamientos.
Mi cuerpo es un envase que mis xadres me dieron para estar en este mundo y cumplir la misión que deba cumplir antes de desprenderme de mi cárcel física y poder volver a casa como la esencia que soy.
Yo, como esencia, no necesito tener estudios. Mi sabiduría va más allá de eso. Mi sabiduría es interior, y es absoluta. Todo lo que sé es lo que mi esencia puede saber, y eso está bien. Yo, como esencia, no necesito saber más. Si aprendo más, es porque puedo hacerlo, y porque, esa sabiduría ya estaba dentro de mí y solamente la desperté. La sabiduría es omnipresente, está todo el tiempo en todos lados, unx solo la absorbe, y si la absorbe, es porque le sirve. Yo si absorbo sabiduría, es porque me sirve, porque ya estuvo en mí, y solamente la tenía que despertar.
Yo, como esencia, no necesito estar con alguien. Toda la compañía que puedo tener y que me sirve es la que pueda absorber. Una planta. Un animal. Una persona. Un ser. Algo inanimado.
No necesito nada.
Yo, como esencia, no necesito nada.
Todo lo que se acerque a mí, y me haga sentir algo, nutrirme, aprender, es porque ya estaba y ya estuvo. Es porque puedo absorberla, porque, de alguna manera, ya era parte de mí.
Mi cuerpo, mi envase, en cambio, si necesita cosas, y eso me hace confundir mi esencia con mi cuerpo, y hace que tenga estas crisis horrendas.
Me costó demasiado asimilar todo esto y poder pasarlo tranquilx y sin sentir que me voy a morir. Sin sentir que está mal ser algo irreal.
Estuve 220 años consiente en este cuerpo, y en lo que la sociedad me pidió. En lo que la sociedad quiere, lo que la sociedad me hizo creer que necesitaba. En lo que la sociedad logró confundir mi cuerpo con mi esencia.
Ahora puedo tranquilizarme, y hablar claro sobre esto. Aunque no tengo todo claro aún, pero es un constante aprendizaje. Y estoy abiertx a eso, estoy abiertx a aprender más sobre mí, sobre mi verdadero yo, sobre mi verdadera esencia.
No me pueden pedir que actúe como una persona, cuando claramente no lo soy.
Yo tengo otros valores, otra percepción.
Lo que para mí es una responsabilidad, para lxs demás puede que no sea así, y eso está bien. Pero no me pueden pedir que yo me adapte a sus valores, a su percepción.
Porque yo no soy humanx, nunca lo fui, y nunca lo seré. Y está bien.
Soy unx ser etérex. Soy algo inexistente. Algo intangible. Y solamente me pueden tocar quienes realmente lo merezcan.
Solamente pueden conocerme por completo, quienes lo merezcan, quienes acepten esto que soy. Esta cosa irreal, cambiante, etérea.
Tal vez de esta manera, pueda lograr una armonía con la naturaleza, con lo que realmente soy.
Realmente escribo todo esto y al final de cada oración me detengo, y pienso. Y me confundo, me sorprendo. Me parece extraño y a la vez no, todo esto que estoy logrando sacar de mí.
Cosas que en realidad siempre estuvieron, pero que recién ahora las puedo ver claras, o un poco más claras, porque todavía no tengo un concepto completo.
Me sorprendo de mi inteligencia, de mi sabiduría, de mi capacidad de expresar lo que quiero decir.
Por primera vez escribo y me entiendo. Me logro entender, me logro aceptar.
Me logro merecer.
Me logro merecer abrirme a mí mismx.
Me logro merecer sincerarme conmigo mismx.
Me logro merecer conocerme a mí mismx. Y quererme. Y abrazarme. Y sentirme.
Me logro merecer permitirme ser.
Me siento libre. En este preciso momento me siento libre. Me siento bien.
Me emociono y estoy llorando porque es muy fuerte que después de tantos años de guerra conmigo mismx logre querer conocerme.
Logre querer saber quién soy. Qué es lo que puedo. Qué es lo que absorbo.
Aunque tengo una angustia en la garganta impresionante, después de muchísimos años, puedo abrazarme a mí mismx, y quererme.
No digo que me deje de lastimar el cuerpo. Ni que deje de deprimirme o estresarme.
Pero esta tregua que me estoy proponiendo, me hace feliz, y me hace sentirme un poco más completx.
Estoy muy sorprendidx de mí mismx.
Y me siento orgullosx.
No hay comentarios:
Publicar un comentario