-

-

jueves, 9 de junio de 2016

Día 183. Dejame en paz.

Seis meses sin vos y todavía no puedo olvidarte.
Lo peor de esto es que sé que vos ahora sos feliz con ese estúpido. Por qué?
Por qué no me dejás ser feliz a mí también?
Por qué no salís de mi cabeza cinco minutos al menos?
Por qué todo me recuerda a vos?

Sos mi final feliz.
Sos la historia que nunca pude terminar.
Sos mi cuento de hadas, todo lo que alguna vez pude imaginar como algo bueno.

Pero no estás. Debería desbloquearte?
No.
Te dije cosas horribles cuando intenté alejarte de mi cabeza bloqueándote.
JA. Me das risa, Milo.

Vos deseándome lo mejor, y yo deseándote el infierno.
Recuerdo exactamente las palabras que dije.
Recuerdo el "Cuando ese enfermo te deje y quieras morir yo no voy a estar para que te sientas mejor. Ojalá te haga mierda como vos me hiciste a mí."

Aunque recuerdo también tus exactas palabras "No quiero seguir con vos porque estoy enamorada de él."
Mi corazón se rompió. Como un cristal. Se pulverizó en mil pedazos. La bala desde Gonzalez Catán viajó hasta Ezeiza para romperme.
Y todavía lo siento. Siento el dolor tan exacto.

No hay noche que no te recuerde.
No hay abrazo que no me grite tu nombre.
No hay beso que no quiera que sean tus labios.

Por qué?
Por qué Josefina, por qué?

Por qué te cagaste en todo lo que alguna vez imaginamos juntxs?
Por qué ya no te acordás de que ibas a meterte en gendarmería para alejarte de tus viejos y venir a vivir conmigo?
Por qué caíste en los brazos de ese hijo de puta?
Qué tiene él que no tenga yo?
Que te da él que no pueda darte yo?
Yo soy capaz de darte el mundo. El mundo entero.

Quisiera volver a hablar con vos. Escuchar tu hermosa voz. Una vez más.
Solo una vez más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario