Estoy durmiendo mal. Me duele la cabeza, tengo sueño. Me duele el estómago. Me mareo, tengo nauseas. Quiero vomitar, ahora, que te pusiste así. Quisiera poder manejarte y hacer que todo se te pase. Quisiera poder ir a tu casa y abrazarte, aunque vos no me abraces a mí. Dejá de pelearme. Dejá de hacerlo. Dejá de crear problemas que no existen.
Soy libre, siempre lo fui, o siempre lo quise ser. Y ahora que lo soy, no me vas a encerrar. Yo soy una persona fiel, yo amo y soy de una sola persona. Una vez que me entrego completamente, no me suelto más... Y me entregué. Te entregué mi corazón y me lastimaste. ¿A vos te parece que escriba todo esto a un mes de conocernos? Por favor, esto no esta bien. Tenemos que disfrutar...
Con lo que me cuesta a mí sentir, decirte que te amo. Mi coraza estará en algunos momentos. No me hagas usarla.
"Soy libre, siempre lo fui."
ResponderEliminarERROR N#1
Si a lo largo de los años las relaciones que entrelazaste se volvieron cada vez más enfermizas, la libertad no es parte de tus días. Somos libres en muchos aspectos, sería genial serlo en la mayoría. Pero la libertad total entraría bajo un concepto de perfección. "Sería perfecto ser libre". La perfección no existe, y es un hecho. Y libre en este aspecto, no sos. Si te lastiman, si te hacen llorar, si te dan naúseas, si una persona logra hacerte semejante mal, no estas libre de nada.
Pero esa persona no es culpable. Vos tampoco.
En cuestión, no le heches cuentas en cara, soltá cosas concretas aunque tengan sus consecuencias. Primero hablá con tu consciencia, pensá bien las decisiones, "No decidas nada en caliente, no hagas promesas cuando estás feliz", y finalmente lográ que dos palabras corten un lazo de manera rotunda, haciendo sonar tu voz. Con "cortar" un lazo no me refiero a terminar cualquier relación posible, sino dar por concluída una cuestión que NO DEBE continuar, ya sea una agresión, una manipulación, etc.
El resto tenés que trabajarlo para adentro.
Tendrás que caerte 500 veces para aprender a caminar, pero tenés que aprender de cada caída. Sino, la fuerza con la que volves a caer va a ser el doble de la que hiciste para levantarte.
Pensalo.
Te amo, Ar**jo.
Atte. Kurtco.