-

-

lunes, 4 de junio de 2012

Para serte sincera...

Yo tenía el pecho cerrado, con un corazón lastimado. Vos apareciste, te acercaste y poco a poco lo empezaste a curar. Pasó el tiempo y lo curaste por completo, por lo que, con cuidado, fuiste abriendo mi pecho. Yo te ayudé un poco y te dejé agarrar mi corazón. Vos lo agarraste y al tiempo, lo tiraste al piso y lo pisaste. Yo lo agarré y lo guardé otra vez. Cerré mi pecho. Ahora, no sé qué pueda pasar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario