Llevame a casa o voy a morir sola. Tengo ganas de llorar, pero, ¿para qué? no gano nada, ni siquiera estás. Quisiera que estuvieras conmmigo, abrazándome, no pido nada mñás.
Estoy tensa, mi cuello me odia. Está totalmente contracturado, y cuando respiro hondo me mata. ¿Será que no tengo que respirar? Todo lo de ayer hizo estragos en mí, pero a vos no te importa.
Me dijiste que habían cosas que cambiar, pero no me dijiste qué. Me encantaría cambiar. Quiero ser lo que te haga feliz.
No te alcanza mi atención, solo porque no te la demuestro. No tenés que matarme para que ponga atención en vos. Siempre tengo atención en vos, no sé qué clase de atención querés. Decís que querés que esté todo el día invadiendote, prohibiendote cosas. No. No soy así, y eso es algo que no voy a cambiar.
Solo eso. Yo recuerdo que dijiste que no ibas a cambiar nada, que te conocí así y que siempre ibas a ser así. No voy a pedirte cambios, no los necesito. O tal vez sí, en realidad sí, los necesito y mucho. Pero, si te hace feliz el ser sin cambios, que así sea. Sólo quiero tu felicidad, no me importa más.
Yo también a veces quiero atención. Yo soy una persona que realmente necesita que seguido le recuerden que la quieren, que la extrañan, que sin ella mueren. Quiero ser tu sol, tu luna y tus estrellas. Quiero que me llenes de frases cursis, flores, osos, cartas, regalos, corazones, dibujos, canciones, poemas. Pero no te lo voy a pedir, porque no soy así. Y si no lo hacés, es porque no sos así. No te voy a pedir que seas lo que no sos. A mí me gustás así, o tal vez no, tal vez te amo tanto que no me importa como seas. Tal vez te amo tanto que no me interesa que me trates mal. Tal vez te amo tanto que... Es que te amo tanto...
Me llena de mariposas el simple hecho de escuchar tu voz, de darte la mano. Recuerdo la primera vez que nos vimos: yo llegué tarde, como siempre. Vos me esperaste, como siempre. Yo no quería dejarte ir, como siempre. Y no te fuiste. -It's no real- Recuerdo que fuimos a la plaza, pero antes fuimos a McDonalls, compraron helados. Recuerdo que me abrazabas, me dabas la mano. Recuerdo que me agarraste la cara y me decías que te mirara a la cara. ¿Cómo querías que lo hiciera si me estaba muriendo por dentro? Tenía vergüenza, porque soy muy obvia y te ibas a dar cuenta de que me moría por vos.
Es que te amo tanto...
No hay comentarios:
Publicar un comentario