♥ My sadness has become to a house, wanna come in? I've got some tear's tea to drink ♥
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jueves, 26 de agosto de 2010
No sé.
No sé si sabrás que sin vos no duermo.
No sé si sabrás que me despierto a media madrugada pensando en vos.
No sé si sabrás que pienso en vos todo el día.
No sé si sabrás que te necesito.
No sé si sabrás que ya no puedo así.
No sé si sabrás que me despierto a media madrugada pensando en vos.
No sé si sabrás que pienso en vos todo el día.
No sé si sabrás que te necesito.
No sé si sabrás que ya no puedo así.
martes, 3 de agosto de 2010
Siempre, en la vida de todos, llega un momento en el que decidís no tener más sentimientos, que deseás con todas tus fuerzas, con las pocas fuerzas que te quedan, ser de piedra y no sentir absolutamente nada más.
Siempre llega ese momento en el que no entendés como seguís respirando después de tanta basura que te lastimó, que te lastima.
Siempre llega ese momento que te das cuenta que sos fuerte, que, por más que llorés todas las noches, solo, tirado, en un rincón, como un nene chiquito, sos fuerte por soportar tanta basura, por seguir respirando.
Siempre llega ese momento que no querés respirar más, que querés tirarte en la cama a llorar descontroladamente hasta dormirte, y al dormirte, no despertarte jamás.
Casi siempre estos ataques de ideas suicidas, se causan por culpa del amor, o mejor dicho, del desamor. No importa bien el motivo, puede ser porque llevás un año amando despensivamente a alguien que nunca te quiso -como es mi caso- o puede ser porque te dejaron, o porque te enteraste que ama a otra persona, o porque te ilusionaste.
Yo ahora estoy cursando este momento, el momento en el que no quiero respirar más, el momento en el que no me mato, porque soy una cobarde. El momento en el que sigo lamentando que no me ama, que nunca lo hizo, y que nunca lo va a hacer. El momento en el que sigo lamentando el nunca haber podido probar sus dulces labios, y que, lo más cercano que tuve de él fue un simple abrazo, un simple y nulo abrazo.
Un abrazo que no significó nada, un abrazo que me lo dio por compromiso, por una apuesta o algo así.
Pero no importa, no importa nada. Lo único que importa ahora es que en estos momentos, en estos ataques suicidas, lo único que se puede hacer es llorar, y bancarsela. Otra no hay.
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